Por Subashree Venkatasubramanian, miembro del Consejo de Administración de KCI

Ay, los exámenes… la pesadilla de mi vida. Pero, por mucho que odie estudiar para los exámenes, lo que es aún peor es suspender un examen por no haber estudiado lo suficiente. Aquí tienes algunos de mis consejos de estudio que quizá te ayuden a prepararte de forma más eficaz para sacar una nota excelente en un examen importante. 

Empieza con antelación. Sí, estudiar la noche antes de un examen puede que te haya funcionado en algunos de tus exámenes anteriores. Sin embargo, no es buena idea empollar horas de clase a altas horas de la noche, sobre todo si al día siguiente tienes un examen por la mañana (créeme, lo digo por experiencia propia). Cuanto antes empieces a estudiar, menos estresante será la preparación del examen. Además, retendrás mucho mejor la información si la repasa en detalle durante un periodo de tiempo más largo. 

Una estrategia que me funciona muy bien es tomar apuntes detallados durante la clase y luego repasarlos en casa ese mismo día, de modo que repase el temario al menos dos veces. Al tomar apuntes, asegúrate de aclarar con tu profesor cualquier concepto que no entiendas. Haz preguntas en clase o durante las horas de tutoría para asegurarte de que comprendes bien cada concepto. Si empiezas con antelación y te das tiempo suficiente para aprender la materia, tendrás todas las papeletas para aprobar el examen. 

Elabora una estrategia de estudio. El estudio más eficaz siempre cuenta con un plan de acción. Me gusta elaborar una lista de verificación con cada lección o concepto que pueda aparecer en el examen y repasar cada uno de ellos durante mis sesiones de repaso. Me encantan las listas de verificación porque me resulta muy satisfactorio visualizar mi progreso, pero otras herramientas, como los horarios o las notas adhesivas, también son métodos estupendos que puedes utilizar.  

Recuerda que siempre es mejor estudiar de más que quedarse sin preparar lo suficiente. Si crees que existe la posibilidad de que algo salga en tu examen, es mejor que añadas ese concepto a tu lista de temas que debes repasar, por si acaso. 

Asimila la información de diversas formas. Me han dicho en repetidas ocasiones que la mejor manera de retener la información que estudias es interactuar con ella en distintos formatos. Lee tus apuntes en voz alta, vuelve a ver los vídeos de las clases, dibuja mapas conceptuales para visualizar la información o visita Quizlet (una página web con herramientas de estudio). Si formas parte de un grupo de estudio, explica a tus compañeros cómo has llegado a tus respuestas: eso te ayudará a confirmar si realmente entiendes la materia. 

Crea una lista de reproducción (o dos). Si no eres de los que «escuchan música mientras estudian», quizá esto no sea para ti. Pero, personalmente, necesito tener algo sonando mientras leo los apuntes, o me quedo dormido al instante. Si estás intentando empollar la noche anterior, te recomiendo música sin letra, como clásica o jazz, para que puedas concentrarte mejor en el temario. Sin embargo, en otras situaciones, yo alterno entre dos listas de reproducción completamente diferentes (por ejemplo, Tchaikovsky y Post Malone) para mantener la atención durante una sesión de estudio larga. 

Tómate un descanso. Por supuesto, tampoco hace falta decir que, por mucho que tengas que estudiar, debes tomarte descansos frecuentes. Cada 20 minutos más o menos, levántate para estirarte y beber un poco de agua. Si estás mirando constantemente una pantalla mientras te preparas para el examen, es importante que relajes la vista y te centres en otros objetos de la habitación de vez en cuando. 

Duerme un poco. Seguro que los profesores te lo han dicho muchas veces. Y sí, aunque el consejo esté muy manido, no puedo dejar de insistir en lo importante que es que estés despierto durante un examen. Descansa antes de un examen importante para asegurarte de que tu cerebro esté en buenas condiciones. No tiene sentido pasar la noche en vela si al día siguiente no vas a ser capaz de recordar nada de lo que has estudiado porque solo has dormido dos horas. (Una vez más, por desgracia, hablo por experiencia propia). Echa unas siestas durante tus sesiones de repaso y duerme todo lo que puedas la noche anterior para estar en las mejores condiciones para el examen. 

Espero que estos consejos te ayuden a dar lo mejor de ti en tu próximo examen. Es normal estar estresado, pero ten en cuenta que tu inteligencia no se mide por tus resultados en los exámenes; a todos se nos escapan algunos exámenes y eso está bien. Lo importante es que lo intentes y lo hagas mejor en el siguiente. Así que buena suerte con tu próximo examen y con todos los que vengas a hacer después.